Mujeres privadas de la libertad confeccionan pelucas valoradas en 630 mil pesos, llevando esperanza y fortaleza a pacientes con cáncer. …La acción demuestra cómo la inclusión y la empatía impulsadas por la Secretaría de Inclusión y la gobernadora Layda Sansores generan un impacto real en la sociedad.

La Secretaría de Inclusión, bajo la titularidad de la Lic. Ana Alicia Mex Soberanis, cerró con éxito el taller “Tejiendo Redes: Manos que Abrazan”, que tuvo una duración de 6 meses, un programa de sensibilización social y reinserción que permitió a mujeres privadas de la libertad confeccionar pelucas artesanales para pacientes oncológicas. Cada peluca tiene un valor estimado entre 35 y 45 mil pesos, sumando un beneficio social de aproximadamente 630 mil pesos. El taller, liderado por la Mtra. Ana Isabel Pinelo Casanova, promovió la sororidad, la creatividad y el compromiso comunitario, demostrando que la reinserción social puede convertirse en acciones concretas que tocan vidas. Durante la ceremonia de clausura se entregaron 10 pelucas, de las 14 que se elaboraron, fruto del esfuerzo y dedicación de las participantes. El evento contó con la asistencia de autoridades estatales y representantes de justicia, incluyendo al Cmte. Javier Herrera Valles, Subsecretario del Sistema Penitenciario, Prevención y Reinserción Social del Estado. Lic. Manuel Enrique Minet Marrero, Magistrado Presidente del Poder Judicial, la Mtra. Ligia Nicte-Ha Rodríguez Mejía, Presidenta de la CODEHCAM, y la Mtra. Martha Antonieta San Román Montero, Subsecretaria de Gobierno, quienes destacaron la importancia de este tipo de iniciativas que vinculan inclusión, empatía y solidaridad. La Lic. Ana Alicia Mex Soberanis resaltó que estas acciones reflejan el compromiso de la gobernadora Layda Sansores por garantizar oportunidades y dignidad a todos los sectores de la sociedad, reafirmando que la inclusión no es solo una meta, sino un acto tangible que transforma vidas. El taller “Tejiendo Redes: Manos que Abrazan” concluyó con la entrega de pelucas, dejando un gran sentido de empatía y colaboración, consolidándose como un modelo de cómo la sororidad y el trabajo en equipo pueden generar un impacto duradero en estas redes de poblaciones vulnerabilizadas.